Chelo A Espenuca

2007

 
 

Para ir hasta Chelo debemos llegar hasta el cruce entre la N-VI y la salida de Betanzos dirección Madrid. En el lugar de Collantres, pegado al cruce y entre casas sale una pequeña carretera a Armea, lugar de Queirís, nosotros seguiremos las indicaciones al Coto de Chelo. La carretera es estrecha para cruzarse dos coches - ojo bocina. En menos de tres kilómetros habremos llegado, lo primero que vemos son antiguas edificaciones abandonadas y una pequeña represa con su puente. La primera a la izquierda junto al río es el antiguo molino de maquía - pago en especie - de Chelo, que funcionó hasta los años 70. Aquí desaparece el asfalto y el aparcamiento es justo. Si seguimos el camino de tierra junto a la casa del guarda y el Aula de la Naturaleza encontraremos una explanada donde dar la vuelta y dejar el coche. Estámos en el río Mandeo, río que nace en A Serra da Cova da Loba y desemboca en Betánzos, en el Golfo Ártabro. Aquí comenzamos nuestra caminata por la orilla derecha.


Iniciamos el camino por una senda ancha que nos lleva entre salgueiros, ameneriros, loureiros y bidueiros - haber, alisos, sauces, laureles y abedules - por toda la ribera, contemplando el bosque y el río.  A cien metros dejamos este camino y tomamos una pequeña senda ascendente que nos permite salvar un pequeño risco. El descenso termina después de una represa junto a una pasarela metálica que dejaremos para la vuelta, ya que a la derecha sube el camino a la Espenuca. Seguimos rodeando el río sin cruzarlo hasta llegar junto a unas casas en ruinas después de media hora. La fauna es difícil de ver por tratarse de truchas, nutrias, mirlos acuáticos, etc. que no se caracterizan por dar la nota - eso sí fijo que vemos babosas. Pasado este punto, en la orilla de enfrente, podemos ver dos construcciones pertenecientes al antiguo Balneario del Bocelo - de aguas sulfurosas. Por aquí ya encontramos robles y castaños - asociados a lugares habitados - y algún acebo perdido. En un cuarto de hora pasamos cerca de otra pasarela sobre el río, esta vez el camino que sale a la derecha subiendo nos llevaría hasta el lugar de Caresma, que también cruzaremos en nuestro camino de regreso. Otro cuarto de hora y llegamos a la Central Hidroeléctrica de Zarzo.  Aquí si que cruzamos el río y nos dirigimos a la derecha hacia la Central - a la izquierda tenemos la vuelta alternativa por la orilla contraria, más o menos tres kilómetros, tres cuartos de hora.


Pasada la Central nuestra senda continua, cruzamos el río Zarzo y en menos de media hora llegamos a una nueva pasarela metálica.  Al otro lado el camino menos pisado, aunque visible, nos llevará hasta As Fervenzas, junto a un riachuelo debemos subir a la derecha hasta encontrar un nuevo camino en subida que nos alejará definitivamente de la orilla. El camino aunque marcado y ancho está abandonado y la vegetación empieza a comérselo. Lo de siempre, ¿quién cuida el bosque?. A medida que subimos desaparece el bosque autóctono y es sustituido por eucaliptos. La subida muere en una pista asfaltada, después de casi media hora. A cincuenta metros volvemos a coger un camino a la derecha que después de cruzar el “Rego da Pía” nos lleva en subida hasta el lugar de Caresma, otra media hora. Seguimos la carretera asfaltada en dirección a la Espenuca, a donde llegaremos en una hora. Si no nos gusta el asfalto podemos coger el camino a la derecha en el cruce de Coirós en dirección al monte de Bocelo. Rodeando el monte, después de una fuerte bajada llegamos a un cruce, nosotros tomamos a la izquierda en subida, junto a una finca con murete de piedra, que nos lleva de nuevo a la carretera de la Espenuca, pegados a una antigua granja de pollos.  A la derecha dejamos La Paz - para comer y descansar - y a continuación tenemos la bajada al río y a la izquierda la subida a la iglesia de Santa Eulalia y el mirador de la Espenuca - los eucaliptos han crecido demasiado y ocultan las vistas; en fin, sin comentarios. Bajamos por la pista que dejamos antes a la derecha en fuerte pendiente hasta llegar a un cruce. Seguimos bajando por el camino de la izquierda - el de la derecha nos llevaría a la altura de las ruinas del balneario - hasta llegar a un nuevo cruce. En este caso tomamos en la derecha, para seguir bajando hasta el río a la altura de la pasarela que no cruzamos en nuestra ida. Esta bajada nos habrá llevado media hora. Cruzamos a la otra orilla y cogemos el camino de pescadores a la izquierda hasta llegar de nuevo a Chelo. El camino es estrecho y rocoso, cruzando el río al final, llegaremos al punto de partida en media hora. Total, cuatro horas y media sin contar paradas. Cerca de Chelo camino abajo siguiendo el río, pasamos por los Caneiros, lugar popular por su particular romería, e incluso podemos llegar hasta Betanzos, pero esto es otra excursión. Para dormir podemos probar la Casa dos Noche, con sus coches de época, en Collantres o el Palacete de San Roque en el propio Betánzos

Lugares de Interés

  1. 1.Río Mandeo. Coto de Chelo

  2. 2.Balneario do Bocelo

  3. 3.Central Hidroeléctrica del Zarzo

  4. 4.A Espenuca

  5. 5.Betanzos. Casco Histórico

Relato

Ruta