El Bosque de Muniellos

2008

 
 

Si queremos disfrutar y recorrer un auténtico bosque atlántico - ya no quedan muchos - tenemos que ir a Muniellos. Estaremos ante el mayor robledal de España y uno de los mejor conservados de Europa. A ello contribuye el alto grado de protección, el régimen restringido de visitas - 20 personas al día - y que solo se puede recorrer a pie. Su origen no es tan bucólico, pues en el siglo XVIII comienza su explotación maderera con destino a los astilleros de Ferrol - ya le llega el cuento. Para ello se talaron las hayas que ensombrecían y no permitían crecer a los robles, de mayor valor comercial y repoblados. Todos los verdes de Muniellos comienzan con la reserva de plaza - de momento no cobran.


Para llegar cogeremos la pista de cemento, indicación Tablizas, que parte de la carretera AS-211 Ibias - Cangas de Narcea, muy cerca de Moal - le llaman la ruta de los puertos por Rañadoiro, Connio, etc. - este pueblecito nos puede valer perfectamente como base en Casa Muniellos o los Apartamentos Oballo. Al final de la pista de 4 kmt. llegamos a la casa del guarda y pequeño centro de interpretación, aquí nos esperan las indicaciones y la amabilidad, en mi caso, de Elvira. Vale la pena dedicarle un cuarto de hora atención a sus explicaciones antes de comenzar la ruta. Esta en su versión larga tiene 17 kmts. y nos llevará 8 horas sin grandes paradas, comenzando por la ruta del robledal, siguiendo hasta las lagunas y regresando por la ruta del río - para los entrenados, la alternativa, recorrer el valle junto al río.


El camino parte a la derecha de la entrada a la casa y desde el principio es de subida junto al arroyo de Cullada, adentrándonos inmediatamente en el bosque de robles. Subiremos 500 mts. en 4,5 kmts. A la media hora cruzaremos un primer puente de madera, a continuación después de una señal otro sobre el arroyo y cambiaremos de ladera hasta llegar a la cresta del mismo nombre - Degollada - eso sí, después de pasar alguna que otra zona escabrosa, aseguradas con cuerdas. A medida que subimos vamos dejando la espesura y los robles dejan paso a los abedules y brezos, todo recubierto de musgos, líquenes y helechos - toma verde en primavera y toma ocre en otoño. No es fácil de ver la fauna autóctona, por escasa el urogallo, por nocturna el nóctulo gigante - murciélago - y por asustadizo el oso pardo - menos mal. A cambio con un poco de suerte veremos al pito negro - pájaro carpintero - y los pequeños herrerillos y reyezuelos. Una hora más y llegaremos a la fuente de Fuenculebrera. A partir de aquí el camino es más suave pero con canchales de piedra - terraplenes de piedras sueltas. Aunque el bosque nos rodea y distrae cuando caminamos es recomendable mirar donde se pisa. En una hora más pasamos junto una señal que indica laguna para no desviarnos. Pronto empezamos a cruzar regatos y algún que otro tronco caído hasta llegar al Cruce - es el único que hay - pasada otra horita. Tres caminos, por el que venimos, el que baja a la izquierda - nuestro regreso - y el que sube a las lagunas. Este último indicador pone 1 kmt. 30 minutos, yo diría 15 minutos a la primera La Isla, 20 minutos a la segunda cruzando a la derecha, La Honda - fuerte pendiente - y 10 minutos a la tercera, rodeando por la izquierda La Grande - algo escabroso, el primer desvío a la izquierda nos lleva al mirador el segundo a la laguna. Todo por la vistas y una soledad indescriptible. Descansamos, comemos, bebemos y vuelta por el mismo camino hasta el Cruce. Recomiendo bajar tan despacio como subimos, nuestras rodillas nos lo agradecerán y un esguince aquí tiene miga ya que faltan 6,5 kmts. Bajaremos junto al arroyo de la Candanosa y nos adentramos en el bosque de ribera, distinto al anterior por su variedad: avellanos, arces, fresnos, acebos y tejos, en las zonas sombrías antiguas hayas y todo alfombrado de musgo y agua. En media hora llegamos al primer puente - conté doce puentes hasta el final - y pasamos el tramo de mayor pendiente. Una hora más tarde llegamos a dos puentes seguidos más anchos, séptimo y octavo, junto a una señal de prohibido el paso - zona aún más protegida - y la llegada de otro arroyo Tejerúa para formar el río Muniellos. Nos falta menos de una hora llaneando junto al río, contemplando las hayas, el martín pescador y las lavanderas cascadeñas. Pasada la antigua presa de la central un cuarto de hora y fín. Valió la pena.

Lugares de Interés

  1. 1.Robles de Cullada y Fuenculebrera

  2. 2.Lagunas La Isla, La Honda y La Grande

  3. 3.Bosque y arroyo de la Candanosa

  4. 4.Hayedo del río Muniellos

  5. 5.Tablizas Moal Rañadoiro y Connio

Relato

Ruta